Características físicas de un Recién Nacido

Un recién nacido promedio, o neonato, mide cerca de 50,8 cms. y pesa alrededor de 3,175 Kgs. En el momento del nacimiento, 95% de los bebes pesan entre 2,200 y 4 Kgs, y miden entre 45,7 y 55,8 centímetros (Behrman y Vaughab, 1983). El tamaño en el momento de nacer está relacionado con factores tales como, raza, sexo, talla de los padres, nutrición y salud de la madre; los varones tienden a ser un poco mas altos y pesados que las mujeres y es posible que un primogénito pese menos en el momento del nacimiento que los que nazcan después. El tamaño en el momento del nacimiento se halla relacionado con el tamaño durante la infancia.

Durante los primeros días los neonatos pierden el 10% del peso del cuerpo, primordialmente debido a la pérdida de fluidos; cerca del quinto día, empiezan a recuperarlos y, generalmente, lo han logrado totalmente entré el décimo y decimocuarto día. Los bebes livianos pierden menos pesos que los pesados, y los primogénitos menos que los que nacen después.
La cabeza del neonato puede ser alargada y deforme debido al moldeamiento que facilitó su paso por la pelvis de la madre. Este moldeamiento temporal fue posible debido a que los huesos del cráneo del bebé no están fundidos todavía y no estarán totalmente unidos durante 18 meses.
Los recién nacidos son bastantes pálidos, incluso los bebes de raza negra que más tarde serán más oscuros tienen un aspecto rosáceo debido a la delgada piel que escasamente les cubre la sangre que fluye a través de los diminutos capilares. La vernix caseosa (barniz con aspecto de queso), cubierta grasosa que protege a los recién nacidos contra las infecciones, se seca en algunos días; así mismo, algunos neonatos son muy velludos, pero en pocos días el lanugo, la peluda prenatal, se cae.

Sistemas corporales
Antes del nacimiento, la circulación de la sangre del feto, la respiración, la alimentación, la eliminación y la regulación de la temperatura se cumplen todas a través de su conexión con el cuerpo de la madre. Después del nacimiento, los infantes deben llevar a cabo todas estas funciones por sí mismos; la transición de la vida intrauterina a la vida exterior ejerce mayores demandas sobre los sistemas del cuerpo y son, en casi todos los casos, suficientes para responder a ellas. Los neonatos pasan la mayor parte durmiendo, pero despiertan con hambre cada 2 a 3 horas.

Cuadro comparativo de la vida prenatal y postnatal
Características Vida Prenatal Vida Postnatal
Medio ambiente Fluido amniótico Aire
Temperatura Relativamente constante Fluctúa con la atmósfera
Estimulación Mínima Todos los sentidos se
hallan estimulados
Nutrición Depende de la sangre de Depende de la comida
la madre externa y del funciona-
-ento del sist. digestivo.
Suministro de oxígeno Trasmitido del sistema Trasmitido de los pulmo-
Sanguíneo de la madre a -nes del neonato a los
Través de la placenta. vasos sanguíneos pulmo-
-nares.
Eliminación metabólica Trasmitido al torrente Descargada a través de
sanguíneo de la madre a la piel, los pulmones y
través de la placenta. el tracto gastrointestinal.

Fuente: Timiras, 1972, pág. 174

Sistema circulatorio
Antes del nacimiento, la madre y el bebe tienen sistemas circulatorios independientes y latidos del corazón separados, pero la sangre del feto se depura a través del cordón umbilical, el cual transporta sangre hacía la placenta y desde está. Después del nacimiento, el propio sistema del bebe debe hacerse cargo de hacer circular la sangre a través del cuerpo; el latido del corazón del neonato es aún acelerado e irregular y la presión sanguínea no se estabiliza sino hasta el décimo día.

Sistema respiratorio
El cordón umbilical trae oxígeno al feto y extrae gas carbónico; el recién nacido necesita mucho más oxígeno y ahora debe obtenerlo por sí mismo. La mayoría de los infantes empiezan a respirar tan pronto como emergen al aire; por tanto, un bebe que no empieza a respirar dos minutos después del nacimiento, está en problemas, si la respiración no ha empezado más o menos a los cinco minutos después del nacimiento, puede haber algún grado de daño cerebral debido a la anoxia o falta de oxígeno. Los infantes tienen solamente un décimo de número de sacos de aire que tiene el adulto y, pon tanto, son más vulnerables a los problemas respiratorios.

Sistema gastrointestinal
En el útero, el feto depende del cordón umbilical que le proporciona comida proveniente de la madre y lleva los residuos del cuerpo. Después del nacimiento el infante tiene un fuerte reflejo succionador par ingerir la leche así como las secreciones gastrointestinales par digerirla. El meconio (material de desecho viscoso de color verde negruzco que se forma en el tracto intestinal del feto) se excreta aproximadamente durante los primeros dos días del nacimiento. Cuando el intestino y la vejiga del neonato están llenos, los músculos del esfínter se abren automáticamente, pero pasarán muchos meses antes que el bebe pueda controlar esos músculos.
Tres o cuatro días después del nacimiento, especialmente aquellos que nacieron prematuramente, desarrollan * "ictericia fisiológica", con la cual la piel y el globo ocular se ven amarillos. La inmadurez del hígado causa esta clase de ictericia que normalmente no es seria, no tiene efectos a largo plazo y generalmente se trata colocando al bebe bajo luces fluorescentes.
Ictericia fisiológica: Coloración amarillenta de la piel en los lactantes recién nacidos que se debe a la destrucción del excesivo numero de hematíes que pueden estar presentes al nacimiento.
Diccionario Mosby de Medicina y Ciencias de la Salud, Pág. 595

El cerebro y las conductas reflejas
¿Qué hace que un recién nacido responda al contacto con un pezón? ¿qué le dice que empiece los movimientos de succión que le permiten controlar la propia ingestión de alimento?
Estas son funciones del sistema nervioso el cual consta del cerebro, la médula espinal (un manojo de nervios que se aloja en
la espina dorsal) y una creciente red de nervios que eventualmente alcanza todas las partes del cuerpo. A través de esta red, los mensajes sensoriales viajan al cerebro, y las órdenes motrices viajan en sentido inverso. Este sistema complejo de comunicación gobierna lo que un bebe, o un adulto, puede hacer tanto física como mentalmente. Debido a que el cerebro controla la conducta humana, su crecimiento normal antes y después del nacimiento es fundamental para el desarrollo.

Crecimiento del cerebro
El cerebro humano crece más rápidamente durante la gestación y la vida primera postnatal. Los neurobiólogos del desarrollo estiman que el feto humano en desarrollo forma 250000 células cerebrales por minuto a través de la división celular (mitosis) y la gran mayoría de los cien mil millones de células que se hallan en un cerebro maduro ya están formadas en el momento del nacimiento. Un breve y extraordinario esfuerzo en el cerebro tiene lugar justamente antes del nacimiento y un poco después de el. Las células recién formadas se clasifican a sí mismas por función, moviéndose hacia sus posiciones adecuadas ya sea en la corteza cerebral, la capa superior del cerebro o en los niveles subcorticales (debajo de la corteza). En el recién nacido, las estructuras subcorticales que regulan el funcionamiento biológico básico (como la respiración y la digestión) son las más completamente desarrolladas; las células en la corteza, que es responsable del pensamiento y de la solución de problemas, todavía no están bien conectadas. Las conexiones entre las células de la corteza aumentan astronómicamente a medida que el niño madura, permitiendo un funcionamiento intelectual de nivel motor más alto y más flexible.

Los reflejos de un recién nacido
Cuando los bebes (o los adultos) parpadean ante una luz brillante, están actuando involuntariamente; tales respuestas automáticas a estímulos externos se llaman conductas reflejas.
Los seres humanos tienen una gama de reflejos, muchos de los cuáles están presentes antes, durante o ligeramente después el nacimiento. Algunos de ellos estimulan la upervivencia u ofrecen protección. En el curso normal del desarrollo neurológico, los reflejos primitivos desaparecen durante el primer año de vida, más o menos: por ejemplo, el reflejo de Moro o de sobresalto, desaparece a los dos o tres meses y el de hociquear el pezón aproximadamente a los nueve meses. Reflejos protectores tales como el parpadeo, el bostezo, la tos, la provocación de nausea, el estornudo y el reflejo de la pupila, no desaparecen. Debido a que la subcorteza controla los reflejos primitivos, su desaparición es un signo del desarrollo de la corteza y el cambio al control voluntario de la conducta; ya que hay un momento preestablecido para que éstos reflejos desaparezcan , su ausencia o presencia en los primeros meses de vida es una guía para evaluar el desarrollo neurológico. Una de las primeras cosas que hace un médico cuando nace un bebe es poner a prueba los reflejos normales.